Así es como me siento.
Quiero transcender mi esencia animal, y los fundamentalismos religiosos, que por tantos años han esclavizado a la humanidad, me lo impide, me atan aún más a mis visceras.
Por eso, me vuelvo hacia lo que la Ciencia puede mostrarme, no hacia la Ciencia misma, que no es más que una herramienta del pensamiento como jamás hemos creado. Puedo decir que desde que Isaac Asimov me explicó la distancia entre la Tierra y la Luna, la Tierra y el Sol, la Tierra y los demás planetas… y la Tierra y las Estrellas… desde ese momento, sentí como mi alma trascendía, y cómo mi pensamiento daba un paso hacia donde no sabía que existiera nada. Y me habló del núcleo del átomo, y luego vino Arthur C. Clarke con un vistazo en el interior de Júpiter, y Carl Sagan, cuando ya creía saber algo, me mostró un átomo del tamaño de una ciudad…
Gracias por señalarme el camino que me ha hecho llorar tantas veces de verdadera alegría, Isaac. Tú viste por encima de muchos.
Por eso te digo, querido lector, que: la Ciencia Salvará Mi Alma.
Amén.
PD: Pronto volveremos con nuestros absurdos comentarios… que hacemos especialmente para ti.